Tejidos con memoria de forma.

Tejidos con memoria de forma.

¿Te imaginas tejidos lisos, capaces de mantenerse arrugados por momentos y que de repente puedan recuperar su superficie lisa?

Pues ya existen, son los materiales que son capaces de deformarse desde su forma actual hasta otra previamente fijada, generalmente por acción del calor, aunque también puede ser por cambios magnéticos y de otros tipos. Esto ha permitido diversas aplicaciones prácticas pues, además, es un proceso que puede ser repetido varias veces.

En prendas de vestir se ha experimentado con películas de poliuretanos termoplásticos incorporadas entre capas adyacentes de tejido. Cuando baja la temperatura y estos materiales alcanzan la temperatura de activación, la bolsa de aire (que es la responsable del aislamiento térmico) encerrada entre esas dos capas muy próximas incrementa su volumen y, por tanto, su capacidad de aislamiento y protección contra el frío. Si hace calor, el sentido de la deformación de las capas de poliuretano es inverso.

Existen también materiales textiles de permeabilidad variable, que reaccionan a una temperatura de transición, provocando vibraciones térmicas en la estructura de las moléculas de una membrana.

Esto provoca la creación de microporos y hace que varíe automáticamente la permeabilidad del material, permitiendo el paso del vapor de agua y del calor, adaptándose a las variaciones en el ambiente interior y externo, aumentando el confort de la ropa.

En la vestimenta, las temperaturas necesarias para activar la memoria de forma deben ser próximas a la temperatura del cuerpo.

Por el contrario, cuando el cuerpo se enfría, el material textil recupera su forma inicial aumentando su capacidad de abrigo.

No Comments

Sorry, the comment form is closed at this time.